DE VILLA MARTÍN A VILLAMARTÍN DE DON SANCHO: BREVE HISTORIA DEL MAYORAZGO DE LA VILLA Y SU TOPÓNIMO DURANTE EL SIGLO DE ORO


A la hora de estudiar la Historia de Villamartín y su adscripción señorial dentro del ámbito de las comunidades feudales vigentes durante los siglos XVI y XVII en buena parte del continente Europeo y en el caso que nos ocupa dentro del complejo mosaico de reinos que conformaban la monarquía hispánica, se antoja a Don José Pellicer de Tovar, cronista Mayor de Carlos II “el hechizado”, como una figura fundamental a tener en cuenta dado el carácter exhaustivo de sus obras y memoriales. En ellos realiza un profundo estudio acerca de los orígenes de algunos de los grandes linajes nobiliarios que en la mayor parte de los casos no eran sino reivindicaciones sobre el origen noble de los mismos como modo se justificar sus pretensiones sobre un territorio concreto.

En este sentido encontramos el memorial elaborado en 1672 en el que reconstruye la ascendencia de Fernando de Tovar Enriquez de Castilla, “Cavallero de la orden de Calatrava, onceno señor del Estado de Tierra de la Reyna, de Boca de Guergano, Villafrea, Los Espejos, y Barniedo del de Siero con las de Besande, Portilla y Valverde, y del Castillo del conde Don Tello, señor de la casa y villa de Villamartín, y las de Orcadas, Carande, Llanabes y Caminayo, y villas de Rio Seco de Tapia con sus jurisdicciones”. En este memorial Pellicer elabora una exhaustiva recopilación de los antepasados de Fernando de Tovar así como sus posesiones y relaciones con otras familias nobiliarias de la época. Aquí es donde encontramos también algunas breves referencias a Villamartín y su vinculación señorial, lo cual puede ayudarnos a aportar algo de luz sobre el pasado de la villa.

Las referencias que encontramos acerca de Villamartín en durante el siglo XVI sitúan a la villa dentro de los dominios del linaje de los Enriquez, familia vinculada al ducado de Medina de Rioseco y al cargo del Almirantazgo de Castilla, institución de gran peso en el Consejo de Castilla, principal organismo gubernativo de la monarquía hispánica. Hacia 1562 Fernando de Tovar, hombre cercano a la reina Juana, compra la villa de Velamazán, ubicada en la actual provincia de Soria, a Luis Enriquez de Cabrera, como su propio apellido indica perteneciente al linaje de los Enriquez. Poco tiempo después la localidad de Velamazán, mayorazgo incluido, va a ser intercambiada por la localidad de Villamartín, pasando esta última a pertenecer a los dominios de la familia de los Tovar tal y como figura por escrito en el obispado de León.

Los sucesores de Fernando de Tovar van a corroborar este hecho autodenominándose señores de la Tierra de la Reina, comarca enclavada en el noreste del Reino leonés cuyo principal foco de población es Boca de Huérgano, y señores así mismo de Villamartín.

Uno de ellos, Sancho de Tovar, en el año 1594, a través de su tío Alonso de Tovar, que delega a su vez en Juan de Villafañe, tomó la determinación de nombrar todas aquellas localidades bajo su mayorazgo que tomasen el nombre “de don Sancho”. Es entonces cuando la villa de Villamartín obtuvo su actual apellido pasando a denominarse Villamartín de don Sancho, nombre que ha persistido hasta nuestros días y cuya disposición comienza así:

“Sepan quantos esta carta de poder viere, como Yo don Alonso de Tovar clérigo, vecino de la ciudad de León, estante al preferente en la Villa de Villamartín, en nombre y como curador que soy de las personas y bienes de don Sancho de Tovar y don Antonio de Quiñones y ansimismo como tutor de las personas y bienes de don Fernando de Tovar […] En Villamartín el día y año dichos, ante Toribio de San Martín, escribano público de Villamartín. En virtud del cual poder, Iuan de Villafañe tomo las posesiones que hemos visto originales de Carande y Tierra de la Reyna, Llanaves, Boca de Huérgano y Villazán.”



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