La liga de verano de lucha leonesa se disputó el Domingo en Taranilla

No sé los motivos, pero ocurre. Cuando la lucha sube para la montaña se calienta la tartera, sube la intensidad. A los luchadores de la Ribera les gusta ir a ‘buscar liebres a cama de galgos’ y a los de la Montaña, por contra, les gusta lucirse ante los suyos, ante esos espectadores que saben de lucha, que van a los corros del contorno y que salen por los suyos, los de la Montaña.

El calentón llegó ayer en la presentación de medios. Los árbitros piden a Diego Arce que se ponga la camiseta oficial del Club y, la lucha ya se sabe, empieza el debate sobre cuál es la camiseta oficial, se suma Pedro Llamas que llega a salir a luchar con la camiseta que previamente le habían hecho quitar en Diego. Algún gesto de más, alguna voz desde la grada... La tartera caliente y la Montaña.

Después empezó la lucha con la presencia por segundo día consecutivo de Héctor García, "El Divino" que, dicen sus rivales, ‘‘está como una piedra’’. Morala recordaba como ‘‘ayer nos llevó por orden, primero los mayores (Pedro Llamas) y después los pequeños (yo, Marqui y Samuel), entre todos le dimos una caída y hoy me parece que vamos por el mismo camino, ayer cuando me sacó a vueltas hacía tiempo que no me levantaban así’’.



No falló en sus pronósticos el de Sandoval. ‘El Divino’ había deslumbrado en la noche del Condado y lo hizo a la luz de la Montaña, también empezó ‘la siega’ por un veterano (el entrañable Sabio Cigarrones) y después fue sumando a Luis Fernando Campos, Marqui, en semifinales y, de nuevo, Samuel en la final, que volvió a ser el único que le dio media caída.
Y hoy, corro en su pueblo.

Al margen de andanzas divinas y tarteras calientes, nos dejó medios otros muchos momentos para que el corro de Taranilla no vaya a lapapelera de los olvidos. Se dieron cera como para alumbrar la Catedral Morala y Samuel, con trabajada victoria para un Samuel que no quiere perder de vista los puestos de cabeza, y, sobre todo, tuvo su bautismo de gloria entre los grandes Alberto Novoa, que dejó en el camino a ‘El Polvorilla’, que no lleva un verano muy lucido hasta el punto que después de pasar ronda ante Diego Arce (en el combate de las dos camisetas con el mismo nombre) fue a la mesa a preguntar cuándo volvía a luchar. ‘‘Es que como este año no paso una ronda ya no sé cómo va esto’’. Tampoco es para tanto, volverá a estar entre los primeros y, sobre todo, hoy o intentará en Campohermoso, por aquello de que a él también le gusta lo de buscar liebres en tierra de galgos.
En definitiva, medios sigue teniendo mucha tela que cortar y hoy hay muchas tijeras.

Fuente: La Crónica de León.

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