5 de enero de 2013

PEREGRINACIÓN LEONESA A TIERRA SANTA Y JORDANIA V

Continuamos con el viaje realizado en septiembre de 2009 tras el primer vuelo internacional del aeropuerto de León con 215 pasajeros (nacidos en Villacintor, 3, uno de Villamizar y otros muchos de los pueblos de las riberas del Esla y Cea). Volvemos de nuevo el orden cronológico de nuestro viaje desde la llegada a Aman.

Capitulo-V
DIA-4


PETRA



 A las siete de la mañana iniciamos  el viaje que para muchos era el motivo  principal: la visita  a las ruinas de PETRA, situada a 260 kilómetros de Aman.
 Iniciamos  la ruta por la autopista que baja desde Siria  hasta Yemen, ellos la llaman así pero en realidad a pesar de ser muy recta y llana,  no deja de ser una autovía mala y mal estado, no tiene arcén ni valla y se puede cruzar por muchos sitios y salir para los carriles de la izquierda. La velocidad esta limitada a 110  para turismos y 100 para vehículos pesados, no hay mucho tráfico pero si muchos controles de velocidad (un coche y un trípode con una cámara), bien visibles.

 El paisaje es totalmente desértico (el 80% del territorio de Jordania es así), esta despoblado y durante un largo trayecto vamos paralelos a lo que en su día fue cauce de un río que esta seco y sin vegetación. De vez en cuando se ven tiendas de beduinos (jaimas), que ademas de coches, tienen cabras, ovejas y el burro, no llego a comprender lo que pueden comer los animales, solo hay escasas hierbas sueltas y piedras negras quemadas por el sol. Todo ello con inmensas llanuras y por donde no se ve ningún tipo de aves salvajes.

 Pasamos por la ciudad de Al Qatranah de 10.000 habitantes, muy cerca están las minas de fosfatos que son la principal riqueza del país. Tienen una línea de ferrocarril para la capital y otra para el golfo de Akaba para transportarlos, no tienen líneas de ferrocarril para transporte de personas y mercancías. La segunda fuente de ingresos de Jordania es la confección y en tercer lugar el turismo, aquí no hay petróleo.
 Paramos en otra ciudad llamada Al Hasd, de unos 2000 habitantes, nos bajamos en un bonito restaurante que tiene una tienda de recuerdos del país, moderna y  muy completa, también se pueden adquirir productos alimenticios como los exquisitos dátiles. En esta zona hay muchas granjas de aves.                                                                                                                      





 Por esta  zona es donde mejor se aprecia la construcción de viviendas por parte de los árabes. Parece que no están terminadas y ya las  habitan, el motivo es que cuando un árabe construye una casa, cuando se casa un hijo levanta otro piso y así sucesivamente en función de los que tenga.
  Hoy día aunque parece mentira que sea así, para los árabes tener un hijo es motivo de prestigio y de trato diferente por parte de los vecinos, en cambio tener solo  hijas es motivo de burla y menosprecio.






 Antes de entrar a la antigua Petra en las afueras esta la moderna, una ciudad de 25.000 habitantes que viven y dependen del turismo que genera Petra.  Aquí vemos una roca que tiene un manantial llamado Ayn Moussa (Fuente de Moises), que según cuenta la tradición local durante el Exodo, Moisés y los israelitas  pasaron por este lugar, al tener sed  Moisés golpeó la roca y salió abundante agua que continua fluyendo.




La antigua Petra es única en el mundo, votada recientemente como segunda maravilla actual, es el principal lugar de una visita a Jordania.

 Cuando comienzas el camino por el impresionante Siq (desfiladero),  al principio parece un corto  paso entre rocas. Enseguida descubres como una inmensa garganta en la piedra (que cambia de color en función de la luz del sol),  de arenisca roja y rosa  se abre a lo largo de casi un kilómetro y medio entre profundos acantilados que en algunas partes alcanzan  cerca de  100 metros de altura y solo cuatro de ancho.
 Continuas caminando sobre los restos de una calzada romana, que no has apreciado porque la vista siempre esta  en lo alto (rocas coloristas, formaciones geológicas de aspecto extraño que veces parecen grandes huellas dactilares y otras olas multicolores).

 La emoción  que se siente va aumentando y es indescriptible, algunas parejas nos cogemos de la mano, los grupos guardan silencio, , caminamos más lentos y al final del desfiladero como primera imagen de lo que luego espera, la grandiosa  fachada de  EL TESORO. Fue construido como tumba real y posteriormente pudo ser utilizado como templo, es de piedra rosa pálido, con sus relieves carcomidos por las inclemencias del tiempo, sus columnas corintias, sus hornacinas con estatuas, sus capiteles……..todo ello ganado a la roca pacientemente por manos nabateas en el primer siglo. Es el monumento más bello de la ciudad, te quedas boquiabierto ante la enorme fachada de 30 metros de ancho y  43 de alto, que te deja una sensación de asombro difícil de superar.

 Después las fachadas, las tumbas reales, las calles, el anfiteatro romano, los templos, los monumentos,  el monasterio, las columnas, las cuevas vivienda, los canales para conducir el agua…etc....Por mucho que hayas visto en documentales, hayas imaginado, hayas soñado y te cuenten, nunca sabrás qué es Petra realmente a menos que vayas allí en persona. 



Caminando hacia el desfiladero


A la entrada del desfiladero


 Dentro del desfiladero

 Silueta del Tesoro al final del desfiladero

 Teatro romano



Tumbas reales

 Niños vendiendo piedras

Interior de un edificio


Tienda de recuerdos



EL TESORO



Petra fue fundada hacia el año 300 a.d.c. por los árabes nabateos procedentes del antiguo reino de Saba (actualmente Yemen), eran todos muy buenos comerciantes  que se establecieron allí con las riquezas conseguidas y permanecieron hasta el año 100 d.c. que por fin fueron derrotados por los romanos que se hicieron con ella, desapareciendo los nabateos para siempre. Al abandonarla los romanos, estuvo olvidada varios siglos hasta la llegada de los cruzados que la ocuparon como fuerte, dada su defensa natural entre las montañas.
 Pronto los cruzados se marcharon y desde el siglo XII estuvo olvidada bajo control de la población local hasta que en 1812 el joven y famoso explorador suizo Johan Ludwing volvió a descubrirla, después de tres años que tardó en ganar la confianza de las tribus árabes que por allí merodeaban y desconfiaban de él.


 Estuvimos allí durante cinco horas, pero son necesarios al menos tres días para recorrerla  completamente, es un lugar que no quieres abandonar y te duele hacerlo, desearías pasar al menos una noche dentro a la luz de las velas. Si quieres hacer fotografías tienes miles de  motivos para ello. Dentro hay numerosos puestos de venta de recuerdos que los modernos beduinos transformados en mercaderes,  te meten por los ojos constantemente, muchos niños que te persiguen constantemente para venderte por un euro, piedras amarillas, blancas , verdes, rosas, naranjas y grises…….hasta nueve colores , cuando las tienes por todas partes a toneladas.
 Habíamos llevado desde León algunos lapiceros, roturadores, libretas y  bolígrafos  que regalábamos a estos niños que eran muy agradecidos con nosotros y nos pedían caramelos, te sentías feliz a pesar de haber pagado por algo que para ellos era gratis. Todo el recorrido lo hicimos a pie y caminando lentamente con un repuesto de agua y un sombrero que protegía del implacable sol, que es la mejor forma de ver Petra; algunos lo hacen a caballo, en calesa (carro engalanado), en burro o en camello. La vegetación es muy escasa, entre las piedras surgen algunas plantas y bonitas flores silvestres.



 Salimos de Petra  y comemos bien en la ciudad nueva, en un precioso restaurante de piedra con el techo de cañas que simulaba a una jaima, y se llamaba Al Cantarak. A continuación  por el mismo camino regresamos a  la capital.



   La mitad de los seis millones de habitantes de Jordania viven en la capital  Aman. El 90% son árabes islamistas y el resto cristianos griego ortodoxos. Aman tiene su encanto al estar toda ella asentada sobre colinas (ha crecido tanto que ya llegan a veintisiete), todos los edificios incluso los de los barrios residenciales son de piedra blanca  que recrea la vista ver, también se pueden ver muchas  y bonitas Mezquitas.  Tienen en construcción un par de rascacielos  de al menos 200 metros de altura, y hasta aquí han llegado ya Mc.Donals y Burger  King. El tráfico es muy intenso, la mayor avenida está dedicada  a la Reina Noor, no se puede cruzar si no es por las pasarelas.





Vistas de Aman


 La visita nocturna es  interesante, Aman esta muy bien iluminada y como estamos en tiempo del  ramadán en las ventanas podemos ver luces de colores y la media luna con una estrella, algo parecido a lo que hacemos nosotros por Navidad, pero sobre las calles no ponen luces. Durante el ramadán por el día no pueden comer, ni fumar……..,  pero algunos lo hacen. Al  atardecer la mayoría de los hombres van para casa con las bolsas de los supermercados y después de cenar salen  a los bares a tomar el te, fumar la cachimba y jugar a las cartas en las terrazas hasta altas horas. Las mujeres no suelen salir, solo las extranjeras lo hacen y no veas como miran los árabes  a las mujeres occidentales.
  No obstante Aman es una cuidad muy segura, ningún altercado ni gente con intención de robar, son muy amables con nosotros,  pocos  se aprovechan de los turistas doblando los precios.