3 de diciembre de 2013

LA MONUMENTAL IGLESIA DE VILLACINTOR Y SUS PINTURAS RENACENTISTAS


La iglesia donde cabe la gente de varios pueblos

Esta Iglesia es muy bonita y acogedora, de un gran tamaño que sorprende a todos, porque en el pueblo nunca hubo población suficiente para llenarla. 

No podemos precisar toda su historia y cuándo fue construida, por no disponer de documentación precisa al estar desaparecido el primer Libro de Fábrica, pero si sabemos que al lado en la parte delantera, hubo un cementerio y las ruinas de un pequeño cenobio del siglo VIII sobre las que se asienta la torre.

En un principio sobre estas ruinas se construyo la primera iglesia que posteriormente hacia 1500 se amplio y se realizaron las pinturas murales, después volvió a rehacerse hasta lo que es actualmente.


Foto años 50. Esta fotografía solo pudo hacerla  el gran Acacio  de Sahagún.

Foto de 1980

Imagen actual


 La torre es una maravilla arquitectónica, con una altura de 30 metros.



 Construida en  cuatro cuerpos, el primero de piedra sillar que desconocemos el origen de ella (posiblemente de la zona de Sahelices del Payuelo); a simple vista se aprecia que está construida  sobre una construcción anterior.

 En el interior se pueden ver los arcos y dos hornacinas laterales  provenientes seguramente del pequeño monasterio, destruido cuando las huestes de Almanzor pasaron por aquí de camino a León.



Detalle de una hornacina.

 Este arco  que se puede ver sobre el coro de la Iglesia indica el lugar hasta donde llegaba la primitiva iglesia.


Los otros tres cuerpos son de ladrillo terrero románico leones similar a las de Santo Tirso y San Lorenzo de   Sahagún, con un ancho mínimo de 85 centímetros.

 El segundo cuerpo tiene una tronera por el lado sur y oeste, el tercer cuerpo donde se sitúa el campanario tiene dos grandes troneras por cada lado y el cuarto al que no hay escalera de acceso tiene cuatro troneras más pequeñas por cada lado.


 Terminada quedo esbelta, de gran belleza estética y al estar situada sobre una cuesta, le da una grandeza y espectacularidad única en toda la comarca.



Segun José Ajenjo fue  una torre vigía de las mas importante de España, como las de Almanza y Sahagún pero más alta, que sirvieron en el pasado para comunicarse entre los pueblos.


 Desde el campanario la vista es espectacular, se puede ver al fondo más allá de Cea.


 Las escaleras interiores se componen de dos cuerpos para el primer tablado y cuatro más para el campanario, son posiblemente las originales de 1650, son muy peligrosas porque los banzos están separados y a una altura considerable.

En el campanario de torre de la Iglesia de Santa Eulalia de Villacintor hay dos grandes campanas (de perfil romano), sujetas con su yugo para el volteo y en ambas se puede apreciar el dibujo del Vía crucis, representado por una cruz formada por teselas de estrellas en relieve.

 Las campanas son grandes, con una altura de 75 centímetros, un diámetro de 90 en el interior del labio y un pesado badajo. Tienen un yugo para el volteo de 1.40 de altura y un eje de sujeción de 1.30. La más antigua tiene cinco centímetros más en todas sus dimensiones. Su peso ronda aproximadamente a los seiscientos kilos.



La torre estuvo muchos años sin tejado, se había caído allá por 1950, el actual se coloco en 1963 siendo párroco D. Luís Fernández, quien siguiendo la modernidad de la doctrina del Concilio Vaticano II, también llevó a cabo reformas en el interior de toda la Iglesia, quitando altares laterales como los de San Fabián y Sebastian y la Soledad, a su vez desaparecieron imágenes que desconocemos su destino. Tiró los soportales exteriores construyendo unos nuevos.  Estropeo  la Iglesia porque lo que procedía era restaurar todo lo existente sin estropearlo Si así se hubiera hecho tendría mucho más esplendor.



La torre a través de los siglos se ha revestido con una capa de musgo verde que se ha incrustado entre los ladrillos y le da mayor encanto y no debería ser limpiado. 

LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE VILLACINTOR

Entre 1553 y 1558 siendo Rector de la Iglesia D. Diego García Bayón  fue cuando se realizaron las pinturas como así figura en un grabado en forma de campana con una escritura que dice la fecha exacta en que se acabo la obra; esto puede indicar que hubo una restauración de la Iglesia y se colocaron campanas nuevas.

 Siendo párroco D. Andrés Pinto fueron descubiertas  por casualidad cuando el día 11 de octubre 1995, los trabajadores de la empresa de Javier Hugidos (que habían pintado varias iglesias en la provincia), procedían a meter la espátula entre los muros, enseguida aparecieron los trazos de pequeñas pinturas.
 Poco a poco fueron surgiendo los frescos que en la nave central de la Iglesia la cubren totalmente como un mural policromado de 147 metros, en bastante buen estado aunque algunos trozos estaban irrecuperables.
Según el Director del Museo Diocesano y Delegado de Patrimonio estas pinturas son de un extraordinario interés porque es  el conjunto pictórico más completo de la provincia.  El impresionante hallazgo constituye sin duda alguna el más importante de todos en las iglesias rurales de la Diócesis de León.

 En aquellos días en la prensa local podían leerse titulares como:

 Maravilla rural. Un tesoro al descubierto. Una pequeña Capilla Sixtina en la Iglesia de Villacintor etc.

 Lo cual llevo al pueblo a numerosos visitantes que quedaron maravillados.

Pronto la Junta de Castilla y León se preocupo por las pinturas y  con la aportación de la Dirección General de Patrimonio de la Junta y la colaboración de la Junta Vecinal, el Ayuntamiento de Santa María del Monte de Cea y el Instituto Leones de Cultura, se llevo a cabo la restauración. Cinco años después de ser descubiertas los vecinos de Villacintor vieron cumplido su sueño de ver restauradas las pinturas de la Iglesia de Santa Eulalia.

  La restauración  de las pinturas fue llevada a cabo por la empresa Coresal de Madrid respetando las lagunas existentes que es la forma correcta de restaurar.

 Del Retablo se encargo el gran escultor, experto en nuestra historia y mejor maestro restaurador D. José Ajenjo que además es hijo del pueblo. ¿Cuántos pueblos desearían tener un hijo con tanta sabiduría?


  Todo  ello tuvo un coste superior a los 24 millones de las antiguas pesetas, llevándose la mayor parte  las pinturas.


 CARACTERISTICAS

Las pinturas murales cubren un total de 147 metros a ambos lados de los diez arcos que componen la nave central. La técnica utilizada es temple sobre el muro.

Reproducen profetas en medallones con la figura en busto en el interior y su nombre claramente legibles (Miqueas, Daniel, Isaías, Habacuc etc.),  figuras humanas,  ángeles motivos geométricos, escudos, vegetales, ladrillos simulados, la representación de la muerte y del mal. Un gran repaso de la Sagrada Biblia.
Datan del siglo XVI, estilo renacentista, concretamente de 1556 acreditado por una inscripción que incluye el nombre del autor (Francisco Hernández).

 Son extraordinarias y en Castilla y León (aunque en algunas iglesias también han aparecido pinturas murales), no hay nada que pueda compararse con la grandiosidad de estas.



Juan de Arfe y Villafañe y Felipe II


Carlos I

Carlos I sin corona, en 1556 abdicó en su hijo.











Retablo mayor.



  Son muchos más los secretos que hemos descubierto y que nos guarda esta Iglesia, no conocemos el porqué hace 200 años fueron tapadas las pinturas y cerrada con adobes una puerta que daba acceso por debajo del púlpito hacia la nave lateral derecha.

 También es posible que queden más  pinturas que estén ocultas en algunas otras  zonas de la Iglesia.

Tampoco conocemos los muchos significados que nos pueden dar las pinturas al carecer de estudios detallados. Y por supuesto lo que se esconde debajo de la Iglesia y torre.

 Por ultimo no entiendo el porque en los catálogos de arte que se publican de la zona, no se incluye esta Monumental Iglesia.