La verdadera LANCIA estuvo en RUEDA del Almirante

Eduardo Urdiales Laredo lleva toda la vida rastreando la historia antigua del curso medio del Esla desde que ya de chaval decidiera meterse en el bolsillo cuantos trozos de cerámica y teja se encontraba al ayudar a su padre a arar las tierras.  Precisamente en Rueda presentó su libro Aquí fue Lancia. Historia y leyenda de la Asturia leonesa donde se destapa el verdadero lugar en el que se hallaba LANCIA

El actual pueblo de RUEDA DEL ALMIRANTE ya estaba habitado durante la Edad Paleolítica, asentado sobre un castro de impresionante altura. El él se batieron astures y romanos allá por el año 25 antes de Cristo.

Rueda del Almirante
Varios autores dignos de crédito conjeturaron que don Pelayo
 había llegado a Rueda en alguna de sus incursiones.

Para poder escribir esta obra, que dedico a todos los leoneses de pro, he analizado detenidamente las fuentes documentales, he recogido noticias y leyendas, he acudido a la arqueología y a la toponimia, he visto sobre el terreno lo que otros no se han molestado en ver y he examinado, comparado y estudiado hasta el más mínimo vestigio para llegar a unas conclusiones razonables. Espero que mi trabajo, al que he dedicado muchas horas, sirva a los lectores para saber un poco más de su tierra. 
Gran parte de lo que expongo es continuación de mi obra “Lancia Asturum (Lancia de los astures)”, y mis argumentos van encaminados a demostrar que cuanto dije entonces se adapta a la realidad de cómo fue la conquista de la Asturia Augustana por los romanos y dónde estuvo situado realmente el renombrado castro astur de Lancia.

En el siguiente video de Resti Andrés podeis ver la presentación del libro de Eduardo Urdiales  donde el autor defiende su teoría.

El acto se llevó a cabo en un marco incomparable con unas vistas impresionantes, justamente en el lugar donde algún día estuvo situado el patio del castillo y que hoy se ha convertido en precioso mirador:


Eduardo aporta datos que lo que hoy llamamos Lancia no es tal, "sino alguna de las ciudades nombradas como Interamnium y Rhama , con seguridad la segunda", y que Lancia estaba en la actual Rueda del Almirante, horadada de fosos y terraplenes, tierra que no deja de parir restos de vasijas y sepulcros, pensemos en aquella curiosa Victoriola (estatua de la Victoria) que compró un coleccionista privado palentino.
La muy nombrada 'Sublancia', debajo de Lancia, no puede ser otra, para Urdiales, que Valle de Mansilla. Pero también ofrece argumentos sobre el sorprendente hecho de que leyendas como el Tributo de las Cien Doncellas o la figura de Santiago Matamoros proceden de las luchas entre astures y romanos, y recalca lo importante que es excavar o al menos estudiar tres castros de vital importancia para la historia de esta tierra: los de Valle de Mansilla, Rueda y Nava de los Caballeros.
¿DÓNDE ESTUVO SITUADA REALMENTE LANCIA ASTURUM?
La situación de Lancia ha sido fijada por los investigadores en el campo de Villasabariego, basándose en que allí aparecen abundantes restos de una importante ciudad romana y en que el Itinerario de Antonino indica desde Lance a León una distancia de 9 millas. 
Pero lo que todos los investigadores callan es que hubo un castro llamado Castro Sublancio o Sublancia, cuyo nombre indica que se hallaba situado más abajo de Lancia. La demostración de que Sublancia se halla junto a Valle de Mansilla indica que Lancia tenía que estar más arriba (y no más abajo, como lo está Villasabariego). 
Resulta que, río Esla arriba, a unos pocos kilómetros de Sublancia, existe un castro conocido en la Edad Media como Castro Roda y ahora como Rueda del Almirante, en el que la aparición de algunos restos astures y romanos indica que allí se encuentra la verdadera Lancia. 
En Rueda del Almirante conserva la tradición oral unos versos que dicen “En la ribera del Esla,/sobre atalaya gigante,/siempre fue dueña y señora/la villa del Almirante”. Sin embargo, un vecino del pueblo, que sabía muchas cosas, me comentó que el cuarto verso debería decir “la ciudad del Almirante”, porque antiguamente Rueda había sido una ciudad; que en la ribera del Esla hubo varias ciudades (algunas de ellas llamadas Numancia y Cantabria), aunque se ignoraba cuál de ellas era Rueda. Está claro que con el nombre de “Numancia” se refería a Sublancia, y con “Cantabria”, a la lucha de los romanos con los cántabros (y astures). 
CÁNTABROS, VACCEOS Y ASTURES EN ARMAS CONTRA ROMA (29 a.C.)
También existen en Rueda del Almirante algunas leyendas de batallas contra los moros, e incluso hay allí una Fuente de las Doncellas que, en contra de lo que puede parecer, están relacionadas con la conquista de la ribera del Esla por los romanos. 
En este libro no hablo solamente de la historia de la Comarca de Rueda. Buena parte del mismo está dedicada a otros muchos lugares comprendidos dentro de la antigua Asturia.
Fuente Romana de Rueda del Almirante

Aunque he podido hacer más extenso el relato de mis averiguaciones, he renunciado a ello, para no agobiar al lector, y porque con lo que hay es suficiente.
Castro Rueda o Roda fue repoblada por Alfonso IX de León, llegando a haber en ella tres iglesias y un recinto amurallado con guarnición permanente. En el Tratado de Valladolid (27 de junio de 1209) Alfonso IX de León cedió a doña Berenguela el señorío de Rueda, y así esta villa se convirtió en garantía de paz con Castilla. En 1355 las huestes del rey Pedro I pusieron sitio a Rueda, sin conseguir tomarla, cuando todavía era "una muy buena villa que es en tierra de León", según el cronista Pero López de Ayala.
Desde el siglo XV al XVIII ostentaron el señorío de Rueda los Almirantes de Castilla, y luego pasó al ducado de Alba. En los citados siglos pertenecieron a la villa y Tierra de Rueda los siguientes pueblos:
Rueda, Villalquite, La Aldea del Puente, Sahelices del Payuelo, Villamondrín, Quintanas de Rueda, Valdepolo, Villaverde la Chiquita, Quintana del Monte, Villahibiera, Herreros, Llamas, Sahechores, San Cipriano, Cubillas, Vega Monasterio, Quintanilla, Palacios, Santibáñez, Carbajal, Villacidayo, Villanófar, Gradefes, Nava de los Caballeros, Valdehalcón, Garfín, San Bartolomé, Valporquero, Cerezales, Cañizal, Valduvieco, Mellanzos, Santa Olaja de Eslonza, Villarmún, Vallejo, San Miguel de Escalada, Valdabasta, Cañones, Casasola, Cifuentes y Valdealiso.

Como hemos comentado antes desde Rueda mismo se goza de una impresionante vista de la feracísima ribera del río Esla (antiguo Astura) y de los pueblos situados en ella, con sus arboledas, prados y huertas. En los contornos del pueblo podrá el visitante ojear la magnífica fuente de piedra de arco romano, subir a la Atalaya y a Cueto Redondo, atravesar el robledal de la Mata y bajar por el valle Carbajal (donde se encuentra la famosa Fuente de las Doncellas) y, asimismo, llegar a la cueva de la Caseeta (catalogada como neolítica) y pasear por el arbolado Soto, orillas del Esla y del Charcón. En todos estos lugares hallará, entre límpidos aires, la paz que prodiga la Naturaleza, y con facilidad percibirá el espíritu la remembranza de tiempos pretéritos, más gloriosos que los actuales.

En cuanto a Eduardo Urdiales podemos añadir que lleva toda su vida recogiendo miles de datos históricos de su amada tierra y que ya atesora varias publicaciones sobre la comarca de Rueda.  Así por ejemplo en la "Carta de la Villa de Rueda a doña Teresa" un pequeño y simpático librito de 16 paginas de los años 90 aparece esta poesía que publica en la ultima pagina. 


LA CENA DEL ALMIRANTE 

A los Almirantes 
solia esta Tierra 
regalar perdices, 
manzanas camuesas, 
truchas empanadas 
y fina manteca 
desque don Fadrique 
un dia de fiesta dijo:

"Mis vasallos 
de tierra de Rueda, 
traedme, os ruego, 
una buena cena 
si quereis ganaros 
mi benevolencia; 
que no haya probado 
otra como ella, 
ni mas agradable 
ni mas suculenta, 
ni mejor servida 
por guapas mozuelas"
FOTO: J.F.Salvadores

Aunque nacido en Mayorga, su padre es de Villamondrín y él se siente leonés por todos los costados: ha residido en pueblos del llano (Valdevimbre) y de la montaña (Santa Lucía), y hoy reparte sus horas entre la capital y el solar de sus abuelos paternos, Rueda del Almirante. Fue allí, leyendo el mítico libro de Aurelio Calvo sobre el monasterio de Gradefes, como se despertó en él una enorme curiosidad por la historia que ha acabado saciando con muchas lecturas, viajes y visitas a museos.

Todos sus libros se han editado de forma artesanal y generalmente se lo vende directamente a los vecinos que así se lo solicitan.

La Asturia Leonesa. Historias, leyendas y arqueología también se puede adquirir en internet a través de la editorial LOBO SAPIENS

RELACIONADOS:
Eduardo Urdiales Laredo ( Diario de León - 24/04/2011 )


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