Sahagún de Campos, a la vanguardia de la II República Española

Título de muy ejemplar ciudad


Fue hace justo 80 años. En la madrugada del 13 al 14 de abril de 1931, un hombre subió al balcón del Ayuntamiento de Sahagún a las 7.30 horas, ondeó la bandera tricolor y clamó: "Desde este momento vivimos en régimen republicano... ¡Viva la república!". El anuncio derivó en estallido popular y catapultó a la localidad leonesa a los libros de Historia por haber sido la segunda de toda España –después de Eibar, en Guipúzcoa- en proclamar la Segunda República.


Al responsable de tal hazaña lo conocían todos los que participaban del jolgorio en la plaza. Era Benito Pamparacuatro, hijo de la asturiana Nicanora y el sahagunense Valentín, hombre honrado de ideas liberales y trabajador que regentaba con su hermana una mercería en el pueblo y que siempre se había mostrado sensible a las necesidades de los más desfavorecidos.

Pamparacuatro había obtenido el apoyo de las urnas en las elecciones del 12 de abril como muchos otros candidatos republicanos en toda España, por lo que, al llegar hasta sus oídos que el rey Alfonso XIII ya no contaba con los suficientes apoyos en el país, sintió que tenía el deber y el derecho de inaugurar la primavera de las clases populares.


La hazaña le valió, tres meses después –el 4 de julio-, el título de 'Muy ejemplar Ciudad', una distinción con la que el presidente del Gobierno Provisional, Niceto Alcalá Zamora, reconocía "la despierta civilidad de Sahagún" y su "espontáneo y vibrante gesto de civismo y democracia". Este documento, que se rescató en la transición, estuvo oculto curiosamente durante 40 años detrás de un retrato de Franco que presidía el salón de plenos del Ayuntamiento facundino.

Pamparacuatro se convirtió en alcalde el 19 de abril, con 10 votos favorables y una abstención, y trabajó en la mejora de las infraestructuras y la educación durante los tres años que se mantuvo como regidor, hasta que una orden del Gobernador de la Provincia destituyó a toda la corporación municipal en 1934 durante la huelga general revolucionaria. Era el fin de la vida política de Pamparacuatro, y el comienzo del fin de su existencia, a pesar de su inocente negativa a reconocer que iban a por él.
En el momento en que Franco dio el golpe de Estado, hizo oídos sordos a las voces que le aconsejaban salir del país, y solo cuando empezó a enterarse de las muertes que se sucedían buscó refugio en San Andrés del Rabanedo. Hasta allí llegaron sus verdugos para apresarle, torturarle, y pasear su cuerpo por el pueblo. Murió a los 39 años.
Esta madrugada se cumple el 80 aniversario de aquel grito que cambió el rumbo de la Historia de España y que, sin embargo, se mantuvo mudo de reconocimiento durante largo tiempo en la localidad leonesa. No fue hasta hace cinco años cuando el Ayuntamiento de Sahagún decidió en pleno conceder a Pamparacuatro el título de Hijo Predilecto.
Fuente:

Entradas populares de este blog

EL PAYUELO Y PARAMO DEL REINO DE LEÓN en los siglos X y XI. Gran lección de Historia

Un pescador de Cistierna captura una trucha de casi 9 kilos en el Río Esla